LAS DOS CARAS DEL HÉROE

Colección Autopista del Sur

Ficha técnica

Autor: Jorge Santiago

Género: cuento, cuento fantástico, ironía, humor

Año 2018

pp. XXXXX

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Precio de venta: S/ 45.00

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Epub en el siguiente enlace:

https://campoletradodigital.publica.la/library/publication/las-dos-caras-del-heroe-epub-1594430071

Descripción

Sobre Las dos caras del héroe:

«La versatilidad del género narrativo breve es una marca de nacimiento que estos relatos de Jorge Santiago resaltan con sobriedad y control. La predilección por las historias de giros sorprendentes y cuestionadoras de las capas más visibles de la realidad reserva, para el lector

atento, explosiones de buen gusto literario; para el lector desprevenido, el impacto de reconocerse controlado por una prosa cuidada y elegante que anuncia ambición y prometedor desarrollo futuro».

Carlos Arámbulo

El sillón

(cuento)

MI BISABUELO, MI ABUELO Y MI padre murieron en este sillón de manera violenta, le dice Ernesto a Viviana, su novia, que finge una mueca de sorpresa y evita mirarlo a la cara. En realidad está furiosa porque Mariano, su mejor amigo, le acaba de enviar unas fotos a su teléfono móvil. En ellas (son cerca de media docena) se ve a Ernesto besando a una chica en un centro comercial, el mismo al que ambos, maldito puerco, suelen acudir una o dos veces al mes. En el colmo de la desfachatez no solo se besan, sino que, incluso, como si se estuvieran burlando de ella, sonríen a la cámara. Mi bisabuelo murió despedazado por sus propios perros mientras dormía la siesta, continúa Ernesto, sin prestar atención al súbito cambio de humor que hay en el rostro de su novia. A mi abuelo, en cambio, lo mataron unos ladrones. Le pegaron un par de hachazos en la cabeza, una cosa horrible, y a mi padre, que se había sentado aquí a leer el periódico como todas las mañanas, lo alcanzó una bala en plena frente disparada por quién sabe quién. Más de uno me ha dicho que lo mejor que puedo hacer es deshacerme de este sillón porque creen que está maldito. Pero eso es una reverenda estupidez, ¿no lo crees? Porque hay que ser bien majadero para llamar maldición a lo que no son sino simples coincidencias, fatales casualidades. Además, he podido averiguar que se trata de un Luis XIII original, una joya, un manjar para los coleccionistas, así que ni loco, ¿no?, agrega, mientras se sienta en el sillón y estira las piernas. ¡Ah!, es una maravilla echar una siestecita aquí, es tan cómodo, tan mullido. Tienes que probarlo, mi vida. La verdad es que dan ganas de cerrar los ojos y no levantarse nunca más. Y Viviana aprovecha ese instante de indefensión para extraer una navaja de su bolso y clavársela tres, cuatro veces en el cuello del infiel, quien apenas puede hacer un gesto de sorpresa y de pavor antes de ahogarse en su propia sangre. En ese momento, aún con la navaja en la mano, Viviana recibe un nuevo mensaje de Mariano. Este le dice que las fotos que le envió eran una broma, que con las nuevas tecnologías uno puede hacer lo que quiere, y le remite las fotos originales, algo así como media docena, en las que ella y Ernesto se besan en un centro comercial y, claro, sonríen a la cámara.